Descripción Amenazas que enfrenta la especie
. Extracción de agua:
Serra y Cruz (2011), señala que “el Chañar se desarrolla en terrenos planos y con escasa pendiente 0-7%, ya sea en los pies de montes de fondos de valle y terrazas aluviales. Se asocia a cercanías de cursos de agua o bien donde el nivel freático está cercano a la superficie (50 cm). Además, su distribución natural, definida por factores ambientales principales como la altitud y la precipitación (Vegetación zonal), es también frecuente su presencia en áreas de Vegetación azonal, tal como salares, quebradas y chacras. En Chile los bosques de chañar proliferan en los oasis y quebradas tarapaqueñas bajas, por ejemplo, en el valle de Chaca-Vitor en la provincia de Arica-Parinacota y en los oasis atacameños de San Pedro de Atacama. Forma parte de las comunidades boscosas riparias propia de los fondos de los valles, comunidades muy alteradas por la presencia de asentamientos humanos desde los tiempos precolombinos, actualmente muchas de ellas concentran el cultivo de hortalizas y frutales (Luebert, 2004). En los fondos de quebradas en el interior de Arica es frecuente como elemento arbóreo disperso del Matorral Ripario;.
Al respecto es de notar que Geoffroea decorticans se encuentra ligado fuertemente a sistemas hídricos de las cuencas del norte de chile. Ejemplo de ello es el relicto de Chañares que se encuentra en el sector hidrogeológico N° 5 del acuífero del río Copiapó en la Región de Atacama, uno de los más grandes del país. Esta formación “relicta; forma bosquetes de Chañares que están fuertemente ligados al sistema hidrogeológico, toda vez que el río Copiapó fluye de forma esporádica, dada la sobre explotación de las aguas superficiales aguas arriba y la sequía que experimenta la región cada vez más pronunciada. De esta forma, las extracciones de agua desde el acuífero en el sector 5 de Piedra Colgada, para usos agrícolas y sanitarios principalmente, sumado a la escasa recarga superficial natural, han generado un progresivo desecamiento de la vegetación existente en el Sitio Prioritario Humedal Piedra Colgada. Este Sitio Prioritario para la conservación de la Biodiversidad, a la fecha ha perdido su vocación de humedal dado que los afloramientos históricos han desaparecido por la sobreexplotación del acuífero, lo que ha afectado fuertemente a los bosquetes de Chañares y el ecosistema que alberga. Esta situación deficitaria del acuífero de Copiapó, se ha observado en la disminución sostenida de los niveles de agua y la creciente demanda de agua subterránea asociado a proyectos mineros y expansión del servicio de agua potable. A su vez la proyección de la disminución progresiva de los niveles freáticos del acuífero N°5 de la cuenca del río Copiapó, ponen en riesgo a las formaciones de Chañares dado el “descolgamiento; de sistema radicular de la planta en relación al agua subterránea que la sostiene, lo cual pone en enorme fragilidad el ecosistema existente en el sector bajo de la cuenca.
Al respecto de dicha situación, según estudio “Actualización de la modelación integrada y subterránea del acuífero de la cuenca del río Copiapó;, desarrollado por HIDROMAS (Espinoza et al. 2013), se plantea el desarrollo de tres escenarios de interés para la modelación, que consideran cambios futuros en la cuenca, evaluando los efectos en la oferta de agua superficial, en la recarga al acuífero, los niveles de agua subterránea y la satisfacción de la demanda. Los resultados indican que en todos los escenarios futuros para el periodo 2013-2053, se proyecta una situación deficitaria tanto para satisfacción de la demanda como en los niveles que presentan descensos sostenidos en el acuífero N° 5 del acuífero de Copiapó, sector con el mayor desarrollo histórico de Geoffroea decorticans en la región de Atacama.
La localidad de Quillagua se sitúa en plena región desértica del norte de Chile justo en el límite entre la I y II Región, aproximadamente a 70 km de la desembocadura del río Loa, cuyas aguas en su curso inferior riegan el valle. En él crece una gran cantidad de algarrobos y chañares y se desarrollan algunas actividades agrícolas orientadas al mercado local y al cultivo de la alfalfa. Dichas actividades se encuentran hoy altamente mermadas y deterioradas debido a la creciente contaminación a la que se ha expuesto el río Loa por parte de la minería de cobre y salitre que se desarrolla aguas arriba. Cabe mencionar, además, la pérdida de los derechos de aguas de los comuneros de Quillagua en favor de una de estas empresas mineras (CARRASCO et. al. 2003)). Quillagua atraviesa por una crisis ambiental generalizada, con antecedentes históricos recientes, se expresa a través de una serie de cambios que han alterado negativamente el equilibrio de los sistemas ambientales (río loa), agrícola y sociocultural, impidiendo un desarrollo sustentable para esta comunidad (Bustos, A. 2005). Estas situaciones han afectado la disponibilidad (cantidad) y la composición química (calidad) del recurso hídrico en tanto que, en el lapso de los últimos 50 años, se ha puesto en riesgo la subsistencia de los pueblo agro pastoriles e indígenas de la región. Destacando en este contexto, por su gravedad, la situación de Quillagua, lugar donde el río prácticamente ha dejado de fluir y, el escaso y ocasional escurrimiento del mismo, lleva altos niveles de salinidad provocada por extracciones no agrícolas (fundamentalmente para uso minero) de agua dulce río arriba. (Narváez 2011).
2. Corta y cambios de uso de suelo por actividades agrícolas y parcelaciones:
Considerando que las distintas poblaciones de Geoffroea decorticans del país, se encuentran relacionadas a sistemas de fondos de valles o terrazas aluviales (Valle de LLuta y Azapa, Valle de Copiapó, Valle de Huasco, Valle de Elqui, Valle de Chaca por toda la Quebrada de Vitor, poblado de Pachica, oasis de Pica y San Pedro de Atacama), es que se correlacionan fuertemente con actividades antrópicas de tipo agrícola, toda vez que son zonas con acceso a recurso hídrico en medio de zonas semi áridas - áridas. Esta interacción con la agricultura genera diversos efectos adversos ya sea por la competencia por el agua como por la parcelación y corta de Chañares.
Según FAúNDEZ, L. YANCAS, et. al. (2009), en estudio de la cuenca del río Copiapó en la Región de Atacama, señala que respecto a las prioridades ambientales de la cuenca “la subcuenca del Copiapó Bajo es de alta prioridad (en especial bosques de Chañares) y debido a los fuertes grados de perturbación antrópica (agricultura, urbanización, desecación) se requiere de medidas ambientales de protección y reparación (e.g. evaluación del estado de los chañares, medidas de restauración del río, riego, reforestación, incorporación de las comunidades Coyas en las estrategias de protección; reconversión en prácticas agrícolas y uso del agua);.
El mismo autor señala que, respecto a las áreas singulares para fauna, “la cuenca inferior del Copiapó, en los remanentes de bosques de Chañar, la sensibilidad fue alta por riqueza de especies y presencia de especies amenazadas y endémicas. Sin embargo, el alto grado de perturbación antrópica pone en serio peligro a estos ambientes, requiriéndose de medidas de restauración urgente las que incluso son de nivel ecosistémico pues por ejemplo los bosques de chañar del sector de la Comunidad Serranía Poblete se están secando al parecer por falta de agua en los niveles freáticos;.
Finalmente, agrega que “La subcuenca del Copiapó Bajo (Hacienda María Luisa-Piedra Colgada y Hacienda María Isabel), presenta niveles de sensibilidad alta a media dentro de un área altamente intervenida. En esta área se encuentran bosques de Chañares en una zona mediterránea con una alta riqueza de especies, elevado número de especies amenazadas y especies endémicas de Chile. Actualmente los sitios estudiados son remanentes de las formaciones originales y se encuentran sometidos a una fuerte presión antrópica. Se requiere de medidas ambientales de protección y reparación como evaluación del estado de los chañares, medidas de restauración del río, riego, reforestación, incorporación de las comunidades Coyas en las estrategias de protección; reconversión en prácticas agrícolas y uso del agua;.
Otro caso es el que se da en la quebrada de Chaca, en la Región de Arica y Parinacota, en donde la flora está dada por especies que predominantemente se encuentran definidas en las formaciones vegetacionales descritas para el Desierto Absoluto, desierto Interior; asociados a formaciones riparias de origen natural y con manifiesta intervención antrópica mediante la cercanía a cultivos agrícolas, ganado y corta del matorral nativo para leña y reemplazo de la vegetación para habilitación de cultivos agrícolas (Estades et al. 2009).
A su vez existe un marcado retroceso de la población de vegetación nativa, en el valle de Azapa por la mayor intervención agrícola, lo que ha generado una mayor presión a especies dependientes del néctar de la Flor del Chañar, tal como el Picaflor de Arica.
3. Proyectos de inversión:
Considerando la distribución de la especie Geoffroea decorticans, es que existen proyectos de inversión propios de las regiones del norte del país que la afectan. Principalmente destacan proyectos mineros (obras asociadas a depósitos de estériles, caminos, rajos mineros, generación de material particulado sedimentable MPS, depósitos de relaves, extracción de agua, etc), proyectos fotovoltaicos (nivelación y limpieza de terrenos), proyectos lineales (construcción de caminos, líneas de transmisión eléctrica y ductos como relaveductos, acueductos, etc) y extracciones de áridos en riberas de río, fondos de valle y terrazas aluviales.
4. Utilización como fuente de madera, leña y carbón:
Su madera es apropiada para trabajos de carpintería y mueblería, pero debido a la escasez de diámetros importantes, sólo se usa a nivel local para fines secundarios (enseres domésticos, mangos de herramientas y leña) (Sandra Gacitúa A. 2018, Presentación INFOR). La extracción de arbustos en zonas áridas y semiáridas es una de las principales amenazas para este tipo de ecosistemas a nivel mundial (Keita 1987, Ratter et al. 1997, Bowman 1998, Cartron et al. 2005). La reducción de la cobertura arbustiva aumenta el lavado de nutrientes, disminuye la disponibilidad de agua, aumenta la escorrentía, reduce el establecimiento y crecimiento de plántulas, acelerando los procesos de erosión y desertificación (Shachak et al. 1998, Gutiérrez & Squeo 2004). Las zonas áridas y semiáridas del norte-centro de Chile no están exentas de esta problemática (Prado et al. 1989, Campos-Ortega & Jorquera-Jaramillo 2008, Squeo et al. 2001, 2008). El recurso arbóreo y arbustivo en el norte-centro de Chile fue intensamente explotado a partir del año 1600 para satisfacer la demanda creciente de energía de las incipientes actividades mineras (Folchi 2001, Santander 2003, Campos-Ortega & Jorquera Jaramillo 2008). Para cuantificar el proceso de deforestación ocurrido en el período 1600-1900 en el norte-centro de Chile, Santander (2003), sobre la base de una investigación con fuentes históricas, estima la producción de cobre metálico procesado con combustibles leñosos en cerca de 800 mil toneladas para el período, el consumo total de leña seca requerida para esta producción la estima en 30 millones de toneladas, las cuales fueron taladas en un 84,3% entre 1835 y 1900 (65 años), deforestando entre 3,36 y 6,73 millones de hectáreas.
5. Proyectos inmobiliarios/urbanización:
Existen diversos sectores en ciudades con pequeñas agrupaciones de Chañares que cada vez más presionados por el crecimiento urbano. Ejemplos de esta situación son las ciudades de Calama y Copiapó, en donde se evidencian disminuciones de la presencia natural de chañares.
6. Amenazas Naturales “Aluviones;:
Las lluvias y aluviones en la región de Atacama del 25 de marzo 2015 transformaron totalmente el sector bajo de la cuenca del río Copiapó asociado a su curso fluvial. Tanto la fuerza de arrastre como la depositación de material, afectaron de manera negativa al “relicto; de Chañares del Sector de Piedra Colgada. A su vez existen afectaciones asociadas a maquinaria que realiza limpieza post evento. Se debe señalar que algunos sectores de chañares posibilitaron una barrera natural ante el evento aluvional, encajonando y evitando mayores socavamientos de la caja del río.
En la Región del Desierto las precipitaciones son ausentes a insignificantes y el aporte hídrico es de carácter local, proviniendo de napas freáticas o de aluviones ocasionales que provienen de la Cordillera de Los Andes (Gajardo, 1994, Luebert & Pliscoff, 2006).
La vegetación de quebradas (Chaca, Región de Arica y Parinacota) es afectada por las avenidas o crecidas de agua de los ríos Lluta y San José, causando estragos en los cultivos agrícolas y modificando la vegetación nativa que se distribuye en forma directa a la disponibilidad de aguas freáticas (Estades y Aguirre 2009).
Si bien es una amenaza para individuos ubicados con zonas de quebradas estrechas, ya que son desprendidos en muchas ocasiones por la fuerza del lodo, para el caso de chañarales extensos como en el valle de Copiapó, los aluviones irrigan zonas de inundación favoreciendo la formación de retoños a través de reproducción vegetativa,
7. Sobrepastoreo:
En un sistema de pastoreo en secano, la producción de forraje herbáceo y arbustivo depende de las precipitaciones. En la medida que los sistemas sean autosustentables y tengan menos dependencia de las lluvias, hacen que esta variable sea de menor importancia relativa. Las bajas precipitaciones y su distribución determinan un marcado déficit hídrico que afectan la producción de forraje herbáceo y arbustivo de Sur a Norte y hacia el Interior, al igual que la composición de la flora. Esta situación puede generar en ciertos sectores un aumento de pastoreo caprino relacionado con Geoffroea decorticans.
Al respecto una problemática de relevancia se da en sector de Quebrada de Chaca, Región de Arica y Parinacota, donde es posible identificar como amenaza, la presencia de corderos que son llevados al lugar para pastorear. Estos son ramoneadores y consumidores de brotes de especies en crecimiento como el Chañar. Es posible evidenciar este tipo de ganado en todo el predio, dado que se pueden encontrar fecas de estos en cualquier parte de éste (Estades et al. 2009).
Existen en la localidad Quillagua familias dedicadas al pastoreo de pequeños rebaños de camélidos combinando de esta manera sus actividades económicas (CARRASCO, et. al. 2003)
8. Diferenciación genética y Pérdida de diversidad genética de algunas poblaciones de Chañar en Chile.
Diferenciación genética de poblaciones:
Los individuos de las poblaciones de Azapa y Chaca están en una situación ecológica de amenaza porque están en desventaja al resto de las poblaciones, presentando una estructura genética y diferenciación distinta. La estructura genética de poblaciones de chañar entre la Región de Arica Parinacota hasta la Región de Coquimbo fue estimada mediante la información de marcadores neutros codominantes (SSR) y dominantes (ISSR y RAPD), estos marcadores mostraron una alta diferenciación genética entre ocho poblaciones, cuyos valores de diferenciación fueron usando 5 SSR de FST=0,29 (P<0.001) y para 8 ISSR y 3 RAPD de FST =0,35 (P<0.001), siendo muy significativo la diferenciación de estas dos poblaciones (Azapa y Chaca) con el resto (Contreras et al 2018, 2019). Las poblaciones de Azapa (VX Región) y Pachica (I Región), conforman un cluster y estructura distinta a todas las demás poblaciones de Chile de acuerdo a un análisis descrito por Contreras et al (2019), esto mediante análisis filogenético (con método de agrupamiento UPGMA, con alto valor de soporte BP>75), análisis MDS, mediante análisis de Estructura Genética (programa ESTRUCTURE) y mediante distancias genéticas de Nei (entre Pachica y Azapa con valor de 0,319). Además, la población de Pachica presenta aproximadamente 80 individuos en toda la quebrada del mismo nombre y la población de Azapa presenta aproximadamente 800 en todo el valle. Estas poblaciones únicas se encuentran amenazadas porque están habitando urbes y parcelas donde generalmente hay tala de árboles para ampliar superficie agrícola o bien viviendas en el caso de Azapa. Además, hay destrucción continua por obras de maquinaria en el lecho del río en donde habitan los chañares, estas obras de maquinarias son muy destructivas cuando realizan movimientos de tierra después de un aluvión, en el caso de Pachica. En general, amenazas de tipo antrópica peligran la conservación de estas poblaciones.
Pérdida de Diversidad Genética:
Las poblaciones de Pachica y Chaca podrían ser clasificadas en categoría de amenaza, ya que estas poblaciones presentan una baja diversidad genética comparado con otras ocho poblaciones (Azapa, Copiapó, Alto del Carmen, Calama, San Pedro y Vicuña), en concreto Pachica y Chaca tienen bajo número de alelos, Pachica = 1.8 (± 0.2); Chaca = 2.4 (± 0.5), un bajo índice de información de Shannon, Pachica = 0.509 (± 0.132) y Chaca = 0.723 (± 0.222), un bajo flujo de genes lo que se traduce en un bajo flujo de polen, Pachica: Nm = 0.699 y Chaca = Nm = 0.730 (siendo valores normales de flujo de genes por encima de 1.0) y presentan los más altos valores de aislación comparado con las otras poblaciones, siendo estos Pachica: FST = 0.263 (± 0.091) y Chaca = FST = 0.254 (± 0.074) (Contreras et al 2019). Por lo tanto, estas poblaciones se encuentran genéticamente en una situación ecológica de amenaza y en desventaja comparado con el resto de las poblaciones de chañar (Contreras et al 2019).