Descripción Amenazas que enfrenta la especie
Durante la evaluación del estado poblacional del albatros de las Antípodas D. a. antipodensis en su principal sitio de nidificación de islas Antípodas, esta última es un sitio de acceso controlado por parte de Nueva Zelanda, reservado para su conservación y la ciencia (Acuerdo sobre la Conservación de Albatros y Petreles 2009). Por lo anterior, en estas islas los Antípodas no están expuestos al disturbio humano (e.g. turismo no controlado), o a otras amenazas como de la introducción de especies invasoras y/o enfermedades.
De hecho, este sitio de nidificación contaba con la presencia de roedores introducidos como Mus musculus, los cuales no fueron identificados como una mayor amenaza para las nidadas de los Antípodas. No obstante, se registró la presencia de estos roedores hasta 2016 y donde el futuro monitoreo de su ocurrencia ha permitido fortalecer medidas para reforzar su erradicación en estas latitudes subantárticas (Walker & Elliott 2017).
Debido a esta menor probabilidad de impactos de origen antrópico en sitios de nidificación que mantienen prácticamente ~99% de la población reproductiva de D. a. antipodensis, la atención de las amenazas que enfrentan estos grandes albatros, se encuentra en su interacción con pesquerías (New Zealand 2019).
En cuanto a sus amenazas marinas, la principal corresponde al riesgo de captura incidental en pesquerías que se sobreponen con la distribución de los antípodas en su amplia distribución pelágica e incluyendo sistemas frontales como montes submarinos y plataformas continentales (Walker & Elliott 2006). La captura incidental (bycatch), ocurre principalmente al intentar las aves obtener las carnadas desde anzuelos encarnados en pesquerías de palangre (anzuelos), así como en pesquerías de arrastre al colisionar y engancharse en cables vinculados a la red de pesca, cuando las aves están consumiendo descartes o desechos provenientes del procesamiento de las capturas (Suazo et al. 2014).
Eventos de captura incidental han sido registrados en aguas domésticas de palangre (anzuelos) de Nueva Zelanda para atún de aleta azul Thunnus maccoyii entre los 1960-1970s, así como pesquerías de origen asiático pescando atún en aguas alrededor de Australia hasta mediados de los 1990s, han constituido riesgos por captura incidental para los Antípodas. Otras pesquerías en aguas jurisdiccionales de Nueva Zelanda de palangre y arrastre (capturando calamares) también han sido estudiadas en cuanto a captura incidental (Robertson et al. 2003; Acuerdo sobre la Conservación de Albatros y Petreles 2009).
No obstante, una baja cobertura de observadores a bordo, así como la subestimación de los Antípodas debido a dificultades en la identificación de especies desde aves muertas a bordo, puede estar aportando a subestimar la ocurrencia de los Antípodas en este tipo de eventos (Secretaría del ACAP e Instituto Nacional de Investigación de Pesquerías de Ultramar 2015; Walker & Elliott 2017).
En aguas internacionales, en el Pacífico central, flotas coreanas y Taiwanesas de palangre para atún albacora T. alalunga también podrían constituir un importante riesgo por captura incidental en anzuelos (Robertson et al. 2003). No obstante, la información disponible de esta naturaleza en pesquerías distantes desde ya es muy escasa, así como también susceptible a problemas de identificación de la identidad a nivel de especie (Acuerdo sobre la Conservación de Albatros y Petreles 2009).
En el contexto de Chile, los albatros de las Antípodas forman parte del ensamble de aves marinas vinculadas al riesgo de captura incidental en pesquerías nacionales como las de palangre (Suazo et al. 2014). Entre estas, en pesquerías de palangre nacionales de pez espada Xiphias gladius en islas oceánicas (e.g. Archipiélago Juan Fernández, Desventuradas, entre otras), se ha registrado en forma sistemática entre invierno y comienzos de primavera del 2007. En este periodo y durante un diagnóstico sistemático dedicado a aves marinas durante 23 lances de esta pesquería, se logró identificar a los albatros del “tipo errante; como el tercer grupo involucrado en eventos de captura incidental por enganche en anzuelos, siguiendo a una mayor ocurrencia en los albatros de ceja negra Thalassarche melanophrys y petrel de mentón blanco Procellaria aequinoctialis (BirdLife Global Seabird Programme 2008).
El seguimiento espacial de los Antípodas, demostró la ocurrencia de estas aves en dos puntos calientes de interacción con pesquerías. En esta distribución post-reproductiva, machos y hembras frecuentan islas oceánicas y su mar adyacente, lo cual presenta el potencial de interacción con palangre pelágico (Walker & Elliott 2006). No obstante, la ocurrencia de hembras en aguas de la zona sur de Chile incluye un mosaico de potencial interacción con pesquerías artesanales e industriales.
Al igual que en Nueva Zelanda, estas no están exentas de presentar limitaciones para programas de observación a bordo, tanto en su identificación para incorporar a esta especie en estimaciones de ocurrencia, así como las evidentes dificultades de reconocer rasgos que permitan identificar a los Antípodas desde eventos de captura incidental a bordo (Secretaría del ACAP e Instituto Nacional de Investigación de Pesquerías de Ultramar 2015). Esto es de especial interés, ya que a pesar que la proporción de la población de los Antípodas que visitan Chile puede ser variable entre años (pero no en el periodo de visita) ha alcanzado hasta 95% de adultos utilizando aguas nacionales, pero donde también hay que considerar visitas directas a esta región por reproductores fallidos de la temporada, así como estados tempranos como volantones (Walker in litteris; Elliott & Walker 2020).
Entre estas, se encuentran pesquerías que interactúan con albatros nativos de Chile, tal como palangre demersal para bacalao de profundidad Dissostichus eleginoides y merluza austral Merluccius australis (Suazo et al. 2014). Por otro lado, esta zona austral también se encuentra cubierta por el esfuerzo de pesca de pesquerías industriales de arrastre, las cuales capturan merluza austral, merluza de cola Macruronus magellanicus, así como merluza de tres aletas Micromesistius australis, donde estas también capturan incidentalmente a diferentes especies de albatros y petreles (Robertson et al. 2014; Suazo et al. 2014).
La interacción de pesquerías con los albatros de las Antípodas que visitan Chile y sus aguas adyacentes, también ha quedado registrada a través del reporte de aves anilladas. Las primeras iniciativas de anillamiento científico en islas Antípodas, partieron en forma incipiente en los 1950s. A su vez, desde 1997 también se les sumó la instalación de anillos plásticos de color numerados, los cuales van acompañan los anillos metálicos para la identificación de aves directo en el mar (Walker & Elliott 2006).
Entre los años 1970 y 2017, se han recuperado 41 anillos de esta subespecie, incluyendo contextos pesqueros en aguas de Nueva Zelanda, aguas internacionales, así como también en aguas jurisdiccionales de Chile y aguas adyacentes. Para este periodo, se han reportado 11 individuos anillados en la ZEE de Chile y sus aguas adyacentes, todos en contextos de interacción con pesquerías particularmente de palangre. Este tipo de reportes han abarcado desde Coquimbo a la costa expuesta al Pacífico de Isla grande de Chiloé, así como el área alrededor del Archipiélago de Juan Fernández.
Cabe señalar que para estos registros de Antípodas anillados en aguas de Chile y adyacentes, uno de estos eventos involucró el disparo desde un bote en la costa de Lebu durante fines del verano de 1980. Justamente, desde esta importante zona de actividad pesquera artesanal, que también se ha reportado la captura intencional de otras especies de albatros y petreles para así extraer sus anillos (Moore & Battam 2000).
Tabla 1. Albatros de las Antípodas D. a. antipodensis anillados en islas Antípodas y recuperados en aguas de Chile y adyacentes. Se muestran números de anillos administrados por el Department of Conservation de Nueva Zelanda (Modificado de Elliott in litt.).
Nº anillo
Sexo
Edad años
Estado
Ubicación
Latitud/
Longitud
Fecha
Causa/
Observación
18693
Adulto
Noreste del Pacífico Sur
15°04'S, 114°04'W
01/12/71
¿Muerto en anzuelo?
18945
Adulto
Arch. Juan Fernández
33°04'S 78°05'W
23/09/72
¿Vivo o muerto en el mar? Reportado por pescador
35732
2,5
Juvenil
Costa de Lebu
38°02'S, 78°02'W
30/03/80
Disparo desde bote
29057
15
Adulto
Noreste del Pacífico Sur
38°01'S 110°03'W
19/10/93
Línea de pesca
19485
Adulto
Medioeste del Pacífico Sur
42°03'S 114°02'W
08/11/93
Muerto enganchado en anzuelo
47904
Macho
Adulto
Norte Arch. Juan Fernández
33°03'S 79°00'W
15/06/99
Muerto enganchado en anzuelo
52865
3
Juvenil
Mar frente a Queule-Mehuín
39°23'S 74°21'W
06/10/99
Muerto enganchado en anzuelo
53820
Macho
Adulto
Costa de Cucao, Chiloé
42°36'S 74°05'W
15/02/00
Muerto enganchado en anzuelo. Fecha aprox.
51888
6
Juvenil
Norte Arch. Juan Fernández
32°30'S 78°00'W
15/02/00
Muerto enganchado en anzuelo. Fecha aprox.
53864
4
Juvenil
Costa de Coquimbo
30°S
72°W
15/08/01
¿Vivo o muerto en el mar? Encontrado por pescador
53761
Macho
Adulto
Noroeste Arch. Juan Fernández
33°07'12;S 82°13'12;W
27/05/02
Muerto en anzuelo de pesca