Hábitat
especie arbórea que habita quebradas y faldeos de cerros de cordillera andina (1.500 a 3.000), donde forma pequeños bosques. Constituye el límite altitudinal de la vegetación arbórea para los Andes mediterráneos (Muñoz-Schick et al., 2000). En la Cordillera de la Costa se encuentran ejemplares aislados y a más baja altura (Rodríguez et al, 1983).
Se encuentra en la formación Matorral espinoso mediterráneo interior de Trevoa quinquenervia y Colliguaja odorífera (Luebert & Pliscoff 2006), el que cuenta con presencia ocasional de algunos elementos esclerófilos como Quillaja saponaria, Lithrea caustica y K. angustifolia en las partes más altas y en el Bosque esclerófilo mediterráneo andino de Kageneckia angustifolia y Guindilia trinervis. Dada la frecuente presencia de elementos propios de pisos altitudinales adyacentes, en algunos casos se le ha otorgado un carácter transicional entre el bosque esclerófilo y el matorral bajo de altitud.
- Río Maipo, Río Yeso ((Muñoz-Schick et al., 2000)
- Estero El Sauce, Sector Lagunillas, Cajón del Colorado, Cajón del Río Yeso, Cajón del Río Volcán, Cajón del alto Maipo (Tellier, com, pers, 2010)
Para estimar el área de ocupación se utilizó el Catastro de Bosque Nativo, a partir del cual se calculó la superficie total y por región administrativa utilizando los polígonos con presencia de la especie (independiente del tipo de dominancia de la misma). La estimación se llevó a cabo utilizando Sistemas de Información Geográficos, donde el sistema de referencia utilizado fue DATUM WGS 84, Proyección UTM, Huso 19S. Los resultados se muestran a continuación:
Cuadro 3. Superficie de polígonos con presencia de K. angustifolia del Catastro y Evaluación de Recursos Vegetacionales Nativos de Chile (CONAF-CONAMA-BIRF, 1997).
Región
Superficie
km²
%
Coquimbo
11,7
7,4
Valparaíso
2,7
1,7
Metropolitana
105,3
66,7
O'Higgins
25,1
15,9
Maule
13,0
8,3
Total
157,7
100,0
Los resultados presentados en el Cuadro 3 difieren de los señalados para las regiones de Coquimbo (Squeo et al., 2001) y de O'Higgins (Serey et al., 2007), lo que podría estar relacionado con diferencias en métodos y medios de estimación.
Demografía
En la Región Metropolitana (Yerba Loca, Lo Barnechea) el rango más frecuente de densidad está entre los 300-700 árboles/ha, e indica una casi nula presencia de regeneración de la especie en el lugar de estudio (Córdova 2001). En la Región de Coquimbo un 70% del área de ocupación de la especie presenta sólo individuos adultos y un 20% presenta individuos adultos aislados, lo que sugiere que sólo una pequeña parte del área de ocupación tiene individuos con todas las clases de tamaño (Squeo et al. 2001). A continuación se presenta una síntesis de observaciones del estado de poblaciones de K. angustifolia en diferentes lugares.
Zona
Descripción
Fuente
Región de Coquimbo
General
Se señalan algunos indicadores e índices establecidos en el Libro Rojo regional:
En el 38% del área ocupada por la especie, el hábitat presenta una destrucción de magnitud media y en 47% una magnitud alta.
En el 20% del área de ocupada, la especie presenta un impacto antrópico mediano, y en 20% presenta un impacto alto.
El índice de reducción poblacional (IRED) reúne tres indicadores asociados a la reducción de la población (estructura de clases de tamaño, impacto al hábitat e impacto a la especie) y toma valores entre 0 (aparentemente sin reducción poblacional) y 100% (reducción poblacional altamente probable). Para la región el IRED fue estimado en 69%.
El índice de destrucción de hábitat (IDEHA), basado en el impacto sobre la vegetación, toma valores entre 0 y 100% y reúne dos indicadores asociados (impacto de magnitud mediana y alta). Para la región el IDEHA fue estimado en 66%.
El estado de conservación regional establecido fue En Peligro, esto indica que la especie enfrenta un muy alto riesgo de extinción en el estado silvestre en un futuro inmediato o cercano.
Squeo et al. (2001)
Región Metropolitana
Valle de Yerba Loca, Lo Barnechea
En el estudio se observó una presencia casi nula de regeneración de la especie.
Córdova (2001)
Sector Lagunillas, Sn José de Maipo
En este sector se encuentra uno de los bosques de frangel mejor desarrollados del área de estudio (área andina del Cajón del Río Maipo).
Tellier (2009)
Cajón del Colorado, Sn José de Maipo
El bosque de frangel alcanza un buen desarrollo en el sector. En el marco del mismo crecen otros árboles como Schinus montanus y Azara petiolaris.
Tellier (2009)
Cajón del Yeso, Sn José de Maipo
Los bosques de frangel son menos extensos y están más intervenidos que en los sitios anteriores (Lagunillas y El Colorado).
Tellier (2009)
Cajón del río Volcán, Sn José de Maipo
Por condiciones naturales o por tala, el bosque de frangel en este cajón es escaso.
Tellier (2009)
Cajón del Alto Maipo, Sn José de Maipo
Presenta un estado de conservación bastante bueno, con ejemplares de envergadura.
Contreras y Candia (2011 com. pers).
Reproducción
Floración de noviembre a febrero (Navas 1976, Rodríguez et al. 1983), semillación (anemocoría) de febrero a abril (León 1993). Germinación de julio a octubre (Peñaloza et al. 2001). Especie entomófila (Uslar 1982), las flores son visitadas por al menos 32 especies de insectos autóctonos (León 1993). Tanto el número de plantas reproductivas como el número de flores por planta varía drásticamente entre años (León 1993). Las hojas caídas se acumulan cubriendo completamente el suelo bajo los árboles. Observaciones de campo indican que bajo la canopia de árboles de K. angustifolia hay una pobre regeneración de esta y otras especies de plantas a lo largo del año, aún con exclusión de herbívoros nativos e introducidos (Peñaloza 1996).
¿Se reproduce en Chile?
Sí
Interacciones relevantes con otras especies
Comportamiento
No aplica.
Amenazas que enfrenta la especie
Descripción Amenazas que enfrenta la especie
Según lo observado por el SAG RMS, en la Región Metropolitana, la presencia de individuos de K. angustifolia se encuentra entre los 1.200 y 1.800 m, por ello cualquier intervención antrópica en esa altitud genera un gran impacto en la especie (comunicación personal, Contreras & Candia, 2011).
Modificación del hábitat: La especie se ubica en la zona central del país, observando una importante participación en la Región Metropolitana, que acoge al 40% de la población nacional. Esto implica una fuerte presión de uso de los terrenos ocupados por vegetación nativa. Según el SAG RMS la ejecución de megaproyectos de inversión e infraestructura del tipo lineal asociadas al sector energético y minería, y la extracción de tierra de hojas y suelo, constituyen importantes amenazas (Contreras y Candia, 2011 com. pers.). Destaca también la Región de Coquimbo, que presenta indicadores altos de destrucción del hábitat e impacto antrópico sobre la especie (Squeo et al, 2001).
Introducción de especies exóticas: Existen antecedentes de predación de semillas por microlepidópteros (León, 1993 citado por Córdova, 2001); pero los animales domésticos parecen ser los que más afectan la regeneración. El pastoreo de caballos y vacas para producción animal de los lugareños produce daños debido al consumo de brotes nuevos y plántulas; aun siendo tóxico, los animales se alimentan de esta especie sobre todo en época invernal donde los pastos son escasos y lo único que hay son árboles o arbustos (Córdova, 2001). Vinculado a esto, se encuentra el hecho que por considerarse tóxica, y por tanto indeseable desde el punto de vista productivo, la especie es talada para evitar que el ganado la consuma (Gajardo, 2011 com. pers.).
Sobreexplotación de especies: Su extracción para uso como combustible y para construcciones menores ha contribuido a su disminución (Córdova, 2001; Riedemann y Aldunate, 2004) y se constituye como una de sus principales amenazas (Contreras y Candia, 2011 com. pers.)
Otros factores concomitantes: Dado que las montañas son moldeadas por fuerzas tectónicas, no es sorprendente que las regiones montañosas sean particularmente susceptibles al daño provocado por terremotos y volcanes, los que en muchos casos resultan en una pérdida significativa de vida y propiedad (Spehn et al., 2005). Tal es el caso de la comuna de San José de Maipo, que presenta tres volcanes activos: el Tupungatito, el San José y el Maipo, lo que revela una gran influencia volcánica en la zona. Si bien es cierto que estos volcanes no han presentado erupciones en los últimos cien años, siguen teniendo un potencial de desastre asociados (PAC Consultores, 2010). Las montañas son particularmente susceptibles al cambio climático puesto que su biota está adaptada a específicas y a menudo angostas zonas altitudinales. Las condiciones ambientales cambian rápidamente con la elevación dados los marcados gradientes de temperatura y precipitación. Así, cambios rápidos en las zonas de vida (life zones) ocurren en pequeñas distancias verticales, y cambios del clima relativamente pequeños pueden inducir grandes cambios en el área disponible para una determinada zona de vida (Spehn et al., 2005). Se ha observado el fenómeno de “muerte súbita; en varios individuos de K. angustifolia, lo que estaría asociado a la presencia de patógenos favorecidos por cambio del clima; sin embargo el tema no ha sido estudiado en detalle (Gajardo, 2011 com. pers.). Existen antecedentes de predación de semillas por microlepidópteros (León, 1993 citado por Córdova, 2001) y de mortalidad de poblaciones de K. angustifolia correlacionada con altas poblaciones de Tettigates chilensis (Hemiptera: Cicadidae) (Weber, 2011 com. pers.). La drástica variabilidad en el número de plantas reproductivas y el número de flores entre años (León, 1993) y los antecedentes que señalan baja regeneración de la especie en algunos sectores: Yerba Loca, (Córdova, 2001), San José de Maipo (Teillier, 2011 com. pers.), RM; Región de Coquimbo (Squeo et al., 2001). No existen programas oficiales de multiplicación, regeneración in situ en los predios que cuentan con poblaciones naturales. Existe poca generación de conocimiento de esta especie a nivel académico. Por ejemplo, no existe información respecto al impacto de especies en asociación biológica como el quintral (Tristerix), donde se desconoce si esta es favorable o desfavorable para esta especie (Contreras y Candia, 2011 com. pers.).
Tipos de amenazas que enfrenta la especie
Pérdida de Hábitat / Degradación (Causa antrópica )
Especies Exóticas invasoras (impactando directamente la especie)
Cosecha (Caza/Captura)
Desastres Naturales
Usos y manejos sobre la especie
Descripción de Usos y manejos sobre la especie
Tipos de Usos y manejos sobre la especie
Combustible (aceite, alcohol, leña, otros)
Material para construcción o estructural
Artesania y decoración.
Antecedentes de la Introducción
Detalle de Condición de Invasividad
Descripción de Impactos de la especie